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sala de cine en casa

A continuación te mostramos las comparativas que hemos hecho sobre sala de cine en casa y este tipo de productos.

Más abajo encontrarás las guías que hemos hecho. Puedes pulsar aquí para ir directamente.

Comparativas de sala de cine en casa

Guía de sala de cine en casa

Ver películas en la gran pantalla, en casa, con la instalación de cine en casa perfecta para cualquier presupuesto. Nada supera a la experiencia de la gran pantalla para películas o videojuegos, pero el cine en casa es una afición cara.

¿Qué necesito para hacer una sala de cine en casa?

Ésta es la guía que estabas buscando, así que saca tu lista de la compra y tu cinta métrica mientras te explico todos los aspectos de la planificación de tu cine en casa, desde la disposición de los elementos a la elección de las cortinas y la parte más importante del conjunto: el proyector.

Proyector

Los proyectores son el tipo de dispositivo que de verdad te proporciona aquéllo por lo que pagas. Sin importar tu presupuesto, será la compra más cara de tu cine en casa.

Nunca compres un proyector a ciegas. Si no encuentras una exposición cerca de donde vives, asegúrate de encontrar fotografías de alta calidad, vídeos, análisis y comparaciones online procedentes de fuentes en las que confíes.

Más abajo encontrarás montones de comparativa de distintos proyectores, pero para encontrar una comparativa general para saber qué proyector comprar mira esta.

La mayoría de los proyectores serán 720p o 1080p, con unos pocos cientos de euros de diferencia. Recuerda que con una imagen grande vas a notar de verdad la diferencia de resolución, así que si puedes permitírtelo y piensas proyectar en una pantalla grande, no te arrepentirás de haber gastado un poco más.

Asegúrate de comprar un proyector que realmente proyecte a 1080p, en vez de uno que sólo “soporte 1080p”, lo que significa que la señal se degrada a una resolución inferior.

Una especificación que verás mencionada a menudo es la cantidad de lúmenes (excepto cuando sea tan baja que dé vergüenza). Un lumen es una medida de la cantidad de luz emitida por el proyector; en términos sencillos, la luminosidad o brillo.

Una cantidad de lúmenes baja (1500 o menos) sólo será visible en una habitación oscura. 3000 lúmenes o más serán visibles a la luz del día aunque, a decir verdad, cualquier imagen proyectada se verá mejor cuando hay menos luz ambiental.

Otro aspecto clave al que hay que prestar especial atención es a la vida de la lámpara (medida en horas) y el coste de su sustitución. Los proyectores usan lámparas increíblemente potentes, y reemplazarlas puede llegar a costar en algunos casos hasta un tercio del precio original del proyector.

Por ejemplo, un recambio de lámpara para un proyector de consolas de Optoma puede costar alrededor de 120€. Las lámparas indican el número de horas que deberían durar: normalmente son unas pocas miles, así que deberían durar uno o dos años con un uso moderado.

Si has preparado tu sala de cine en casa para que sea lo más oscura posible, cabe la posibilidad de que no tengas problemas al hacer funcionar el proyector en modo ahorro de baja potencia, sin sufrir demasiada pérdida de calidad de imagen (de hecho, algunos cinéfilos dicen que la luminosidad máxima es demasiado cegadora en algunos de los modelos con más lúmenes).

Además de los recambios de lámparas, tendrás que cambiar los filtros de aire cada 3-6 meses, o reemplazarlos en caso de que estén demasiado deteriorados.

Por último, mantente bien alejado de los proyectores mini y portátiles o basados en LED: puede que duren más, pero la calidad de imagen es horrorosa y suelen tener un 10% de la salida de lúmenes de un modelo basado en lámpara.

Una nota rápida en cuanto a relaciones de aspecto: un proyector de pantalla ancha (widescreen) ofrece una relación de aspecto 16:9, que es genial para videojuegos, películas y uso general. Evita los proyectores más antiguos que sólo usan resoluciones XGA, WXGA y SXGA, dado que utilizan relaciones de aspecto 4:3 y son inferiores a 1080p.

Disposición y consideraciones estructurales

El mayor problema con el que me he encontrado a la hora de planificar una sala de cine en casa es que los proyectores necesitan una buena distancia de tiro (throw distance), y cuanta más distancia les des, más grande podrá ser tu pantalla.

Este valor es fijo, de manera que un proyector de un modelo X situado a Y metros de la pantalla te proporcionará una imagen de Z pulgadas de ancho.

Por supuesto, las distancias de tiro varían entre fabricantes y modelos. Una vez que hayas encontrado un proyector adecuado, puedes usar una de las muchas calculadoras disponibles online para averiguar la distancia desde la pantalla a la que tienes que situar el proyector para conseguir una imagen de un tamaño determinado.

O, al contrario, el tamaño de la imagen proyectada cuando colocas el proyector a una distancia específica.

Además, el proyector necesita que no haya obstáculos que impidan que la luz viaje. Cualquier obstáculo que se encuentre por el camino (como cabezas o pies humanos) oscurecerá la imagen.

La mejor forma de evitar esto es montar un soporte para proyector en el techo, pero eso supone otros 50€-100€ sólo por el soporte, además de fijar tablas en el techo con las que es posible que no estés muy contento.

Una mesa de café está bien para usarla con dispositivos de tiro ultra corto, o para un uso temporal. Incluso he llegado a utilizar una estantería metálica colocada en el sofá como solución para una casa de estudiantes con bajo presupuesto.

Para lograr la mejor calidad de imagen, es necesario colocar el proyector en el centro. Puedes proyectar desde uno de los lados, pero la imagen se verá gravemente distorsionada, así que no lo hagas.

Asegúrate también de que tu proyector dispone de la ventilación adecuada por todas partes. No lo montes en el interior de nada, dado que la acumulación de calor afectará gravemente a la vida útil de la lámpara. Estas cosas se calientan muchísimo.

Por último, no te olvides de los asientos. Si tienes dinero suficiente, puedes gastarte unos pocos cientos de euros en butacas de cine de calidad profesional con calentadores de bebidas, mini-neveras y todo tipo de sinsentidos. ¡Aunque un buen sofá servirá para la mayoría de la gente!

¿TV en vez de proyector?

Esto será algo que tendrás que considerar tu mismo. Hemos analizado más proyectores que TV porque nos ha gustado más el resultado y se parece más a un cine en casa. Aún así te interesarán estas dos comparaciones y guías que hemos hecho al respecto.

¿Proyector o TV?. Y si tienes decidido que prefieres un televisor a un proyector, te recomendamos nuestra comparativa de televisores baratos.

Cortinas de oscurecimiento

Hay dos motivos para utilizar cortinas de oscurecimiento, es decir, cortinas hechas de un material grueso y pesado que bloquean más luz que las cortinas normales, y que también suelen llamarse “cortinas de oscurecimiento de sala”.

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Valoración: opinión

El primero de dichos motivos es mejorar la calidad de imagen, ya que los proyectores menos luminosos no producirán un resultado satisfactorio en cualquier ambiente que no tenga una iluminación mínima.

El segundo motivo es puramente estético: a los que quieran una experiencia de cine “auténtica”, no les resultará aceptable nada que no sea la oscuridad absoluta con iluminación LED ajustable.

En la actualidad, el primero de los motivos mencionados ya no es realmente válido: los proyectores más luminosos son capaces de funcionar bien incluso a la luz del día y se puede mejorar más con una pantalla de proyección, aunque la imagen siempre será mejor con niveles de iluminación reducidos. Sin embargo, en general no necesitarás cortinas especiales a menos que realmente quieras tener esa sensación de cine.

Pantalla

Los expertos te dirán que el proyector es sólo la mitad de la ecuación, puesto que tienes que acompañarlo de una pantalla que esté a la altura. Para conseguir la mayor calidad, tanto la sala como el proyector y la pantalla deben estar al mismo nivel.

Mira nuestra comparativa para encontrar la mejor pantalla para proyector.

Los expertos también intentan que estés dispuesto a gastarte la mayor cantidad de dinero posible, así que tómate su consejo con un bol de palomitas lleno de cautela.

Si vas a comprar una pantalla, evita los modelos de ganancia elevada (que reflejan la luz hacia ti), dado que pueden provocar puntos calientes de luz brillante en el centro y una mala calidad de imagen cuando se ven desde los lados.

Las pantallas Elite proporcionan un buen equilibrio entre precio, tamaño y calidad. También puedes comprar pinturas especiales con un recubrimiento reflectante si prefieres usar la pared pero quieres un mejor resultado.

Sin embargo, no todos nos podemos permitir gastar tanto dinero en una pantalla decente o en pinturas sofisticadas, y para ser sinceros, una pared de color blanco mate te proporcionará una enorme superficie de proyección por una fracción del coste.

A menos que realmente necesites proyectar en un entorno luminoso, puedes conseguir el 95% de la calidad de imagen en una pared de color blanco mate por varios cientos de euros menos que si comprases una pantalla de un tamaño parecido.

Sonido envolvente

Un cine en casa no es nada sin sonido envolvente que sea por lo menos 5.1, lo que supone 2 altavoces frontales, 2 traseros, 1 central y un subwoofer o altavoz de subgraves.

Además, los conjuntos 7.1 y 9.1 cada vez son más habituales. Un conjunto de sonido envolvente 5.1 asequible pero perfectamente válido, incluyendo altavoces y receptor AV (una combinación de amplificador y selector de entrada) te costará alrededor de 300€.

Tu sistema debería venir con instrucciones sobre la colocación ideal de los altavoces. Puedes comprar conductos para cable en cualquier ferretería. Normalmente se pueden unir entre sí y disponen de una superficie adhesiva para pegarlos en la pared o el zócalo.

También es posible pasar los cables por debajo de una alfombra, aunque necesitas un dispositivo para tensar la alfombra y fijarla a los bordes de la habitación.

Tendrás que elegir entre altavoces o barra de sonido. Vamos a ver las características de cada uno.

Barra de sonido

Genial como solución de ahorro de espacio, pero no en cuanto a capacidad de expansión y control.

Una barra de sonido es un conjunto pequeño de altavoces dentro de una carcasa larga. La mayoría tienen alimentación y amplificación incorporadas, así que no necesitarás (y, de hecho, no podrás usar) un receptor con ellas.

Si dispones de un espacio pequeño o no quieres asumir el coste de los receptores y los altavoces, puede que lo mejor para ti sea una barra de sonido. Suelen tener una o dos entradas de audio, así que no puedes conectarles un montón de dispositivos.

En vez de eso, tendrás que conectar todas tus fuentes de audio y vídeo a tu TV, y luego conectar la salida de audio de tu TV (normalmente, óptica o coaxial) a la barra de sonido, la cual probablemente dispondrá de tres controladores (izquierdo / derecho / centro) y puede que incluso venga con un subwoofer o altavoz de subgraves inalámbrico, dependiendo del modelo que compres.

Las barras de sonido cada vez son más populares, principalmente debido a que son capaces de sonorizar espacios relativamente amplios y sólo suelen costar un par de cientos de euros.

Suena bien, ¿verdad? Pero no todo es tan bonito: como las barras de sonido suelen tener pocas o ninguna salida de audio, estás limitado al sonido que ofrecen. No puedes añadir altavoces externos, y no dispondrás de las funciones y del control detallado que ofrece un receptor sobre tu audio y tu vídeo.

Por lo tanto, sacrificas un montón de funcionalidad a cambio de la comodidad y el coste. No estamos diciendo que las barras de sonido sean una solución mala, sólo que tienes que valorar de verdad lo que es importante antes de comprar una, siendo consciente de aquéllo a lo que renuncias para así evitar cometer un error.

Altavoces

Elige los altavoces correctos: cómpralos para el espacio del que dispongas, siempre podrás actualizar más adelante.

Puede que ya tengas algunos altavoces en mente, pero antes de pensar en marcas y modelos, echa un vistazo al espacio que intentas sonorizar.

Si eres como yo y vives en un apartamento pequeño (o tienes una sala de estar pequeña), piensa en dónde colocarás tus altavoces antes de comprarlos.

¿Los montarás en las paredes o necesitas soportes? ¿Tendrás que pasar cables para poner los altavoces donde quieres? ¿Tienes muebles u otros elementos decorativos entre tú y los altavoces, o que tengas que rodear?

Recuerda que si vives en un sitio pequeño, o en un apartamento con vecinos a tu alrededor, probablemente no deberías comprar un conjunto de altavoces de suelo enormes que podrían sonorizar un espacio tres veces más grande que tu sala de estar.

Lo bueno de tener un cine en casa es que los componentes son modulares, así que si tu presupuesto aumenta más adelante, podrás comprar mejores (o más) altavoces cuando dispongas del dinero o del espacio, y vender los antiguos.

Receptor

Cíñete a tu presupuesto, no tires la casa por la ventana con las características

Encontrar un gran receptor puede ser una tarea bastante difícil, ya que sus precios y características son muy dispares.

A la hora de comprar uno, es fácil sentirse seducido por especificaciones como la potencia bruta, las entradas HDMI y algunas características adicionales como soporte de AirPlay o streaming con Pandora. Lo más importante es que busques las características que necesites, y nada más.

Por ejemplo, si no tienes dispositivos iOS o Macs, no pagues más por tener soporte de AirPlay, algo por lo que muchos fabricantes cobran más (a menudo puedes añadir esas características por tu cuenta con soluciones más baratas).

Si no piensas conectar tu cine en casa a un conjunto de sonido envolvente 7.1 o 9.1 en estos momentos o en el futuro próximo (o no dispones del espacio necesario), no pagues por ello en tu receptor. Podríamos comprar con vistas al futuro, pero si no piensas actualizar y usar esas características en 6-9 meses, entonces no te molestes.

Recuerda: los precios de la electrónica siempre bajan según el calendario para comprar barato online y cada año salen nuevos modelos de todo.

Cíñete a marcas de confianza (Denon, Onkyo, Marantz, Pioneer) que ofrezcan componentes de prestigio, y asegúrate de investigar modelos específicos antes de comprarlos para cerciorarte de que no compras un producto con problemas conocidos.

Si tienes consolas de videojuegos o periféricos más antiguos, asegúrate de que tu receptor los soporta antes de comprarlo: es fácil asumir que será pan comido configurar cualquier receptor para una Wii (por ejemplo), pero es posible que ése no sea el caso dependiendo de los cables que utilices (es un problema al que me tuve que enfrentar cuando instalé mi receptor).

Júntalo todo

Cuando llegue todo a tu casa, reserva algunas horas. Con suerte no necesitarás tanto tiempo, pero siempre es mejor tener tiempo de sobra en vez de que te falte, y seguro que no querrás quedarte atascado intentando hacer funcionar tu cine en casa 15 minutos antes del gran partido, o antes del final de temporada de tu serie favorita.

cine en casa

Asegúrate de que dispones de todos los componentes, sus instrucciones, y también de las herramientas y los cables necesarios. Ahora, pongámonos manos a la obra:

  1. Desenvuelve todo y asegúrate de que tienes todos los cables, la documentación y las herramientas a mano.
  2. Desconecta todo lo que ya tengas conectado, y coloca el receptor donde quieras que vaya. Enciéndelo, sólo para asegurarte de que funciona correctamente.
  3. ¿Recuerdas todo lo que dijimos sobre la colocación de los altavoces? Antes incluso de instalarlos, es una buena idea tomar primero las medidas necesarias y pegar con cinta adhesiva una hoja de papel en el suelo en los lugares donde pondrás tus altavoces, o en la pared donde piensas montarlos.
  4. Pasa los cables necesarios hasta los lugares donde vayas a poner los altavoces. Si piensas pasarlos por debajo de muebles o a través de paredes, ahora es un buen momento para hacerlo, antes de instalar los altavoces en sus sitios definitivos.
  5. Conecta los altavoces externos a las salidas de audio de tu receptor (para esto normalmente necesitarás cable de altavoz, que no vendrá incluido). Prueba a sintonizar el receptor a una emisora de radio para asegurarte de que el sonido llega a tus altavoces.
  6. Ahora conecta todas tus fuentes de vídeo a las entradas de vídeo de tu receptor. Para la mayoría de los dispositivos, el método de conexión preferido debería ser HDMI: actualmente casi todos lo soportan, desde decodificadores de televisión por cable hasta videoconsolas. Si tienes aparatos más antiguos que utilicen vídeo por componentes o compuesto, asegúrate de que dispones de los cables correctos y conéctalos también.
  7. Conecta la salida de vídeo HDMI de tu receptor a tu televisión. Si tu receptor realiza procesamiento de vídeo y conversión de la señal, incluso los dispositivos antiguos que usan vídeo compuesto o por componentes harán llegar el vídeo a tu televisión mediante HDMI. Si no, también tendrás que conectar a tu televisión las salidas de vídeo por componentes y compuesto.
  8. Si tienes conectados directamente a tu televisión dispositivos que no soporta tu receptor, como un decodificador de TV por cable o una antena, conecta la salida de audio de tu televisión (normalmente óptica) a tu receptor.

Básicamente, plantéalo de esta forma: enchufa todos tus dispositivos en las entradas del receptor y luego enchufa tu TV y tus altavoces a las salidas del receptor.

Tus fuentes de vídeo van hacia el receptor, y la señal sale hacia tu TV y tus altavoces. Cada instalación será diferente, peso estos pasos deberían proporcionarte una guía.

Asegúrate de comprobar tus dispositivos sobre la marcha para que no lo conectes todo sólo para darte cuenta de que uno de ellos no funciona, de forma que tengas que sacar tu receptor de tu centro de entretenimiento para intentar solucionar el problema.

Además, es posible que te tiente la idea de conectarlo todo en su sitio sin redistribuir los cables. No lo hagas. Empieza de cero.

Entonces podrás pasar cables nuevos a donde quieras que vayan, usar alambres plastificados o etiquetas para mantenerlos organizados y unidos cuidadosamente, estirar cualquier torcedura y dejarlos flojos donde lo necesites, además de sustituir los cables de vídeo y audio viejos por otros más nuevos que sean compatibles (no hay nada como tirar un viejo cable por componentes y reemplazarlo por uno HDMI).

Cuando estés con ello, asegúrate de que tienes suficiente margen con los cables para que puedas mover el receptor, las consolas u otros dispositivos cuando tengas que acceder a su parte trasera.

Errores comunes de los cines en casa

Evita los errores más comunes de una instalación de cine en casa

Cuando tienes todos tus componentes y cables, y estás listo para conectarlo todo, hay algunos consejos que debes tener en cuenta para asegurarte de que lo haces todo bien a la primera, consigues la mejor imagen y sonido de tus aparatos, y no repites los errores que hayan cometido otros últimamente (por ejemplo, yo) haciendo lo mismo:

  • Aprovecha la oportunidad para organizar tu instalación. Hazte con unos alambres plastificados y una etiquetadora, y etiqueta todos los cables que utilices en los dos extremos. De esta manera, nunca tendrás que volver rastrear un cable, o a tener que pedirle a alguien que aguante un extremo mientras tú tiras del otro. Te ahorrará un montón de tiempo, y si alguna vez tienes que sustituir un cable por otro más largo, sabrás exactamente cuál es. Yo usé una etiquetadora (pero si no tienes una, cualquier tipo de etiqueta servirá), para que así todo fuera fácil de leer.
  • Actualiza tus enchufes. También tuve la oportunidad de quitar los viejos protectores de sobretensión y reemplazarlos por una regleta más grande, para así disponer de suficientes enchufes con algunos de sobra para gadgets futuros. Además, enchufé todos los dispositivos que dejo siempre encendidos (el módem, el router, el NAS, etc.) en una regleta que nunca apago, y todo lo demás (consolas, TV, receptor, etc.) en otra regleta que puedo apagar para ahorrar algo de dinero en electricidad.
  • Compra cables nuevos, y muchos. Aprende de mi error: si crees que vas a necesitar un cable, cómpralo de antemano en un sitio barato. Es un fastidio quedarse atascado y tener que ir a una tienda de electrónica cercana sólo para poder terminar el trabajo, sabiendo que estarás pagando de más por un cable debido a una cuestión de comodidad. Asegúrate de que tienes todas las herramientas que necesitas para realizar el trabajo antes de que empieces, y si en el pasado has tenido un problema con alguno de los cables, éste es el mejor momento para solucionarlo. ¿Tienes un cable Ethernet flojo? Ahora es el momento de reemplazarlo o volver a crimparlo.
  • Lee el manual. Puede que esté de más decirlo, pero es fácil quedarse absorto en el momento y pasar por alto completamente algo que sea básico sobre tu equipamiento. En mi caso, me olvidé por completo de que el receptor que compré no tiene procesamiento de vídeo incorporado. Eso quería decir que los dispositivos por componentes que conecté no sacarían el vídeo por HDMI (como creía erróneamente) y que necesitaba un cable por componentes para la salida del receptor. Recordar eso me habría ahorrado un viaje a una tienda de electrónica para comprar el cable de vídeo con el mencionado sobreprecio.
  • Actualízalo todo nada más conectarlo. Es probable que tu receptor (y otros dispositivos que no hayas actualizado últimamente, como tu reproductor de Blu-ray) tenga al menos una actualización de firmware esperándole nada más enchufarlo. Así que sigue adelante y actualiza todo lo que se pueda actualizar.
  • Calibra tu televisión y tus altavoces. Una vez que todo esté enchufado y funcionando, calibra tus altavoces, tu receptor y tu televisión para conseguir la mejor calidad de vídeo y audio que sea posible. Dedicarle unos pocos minutos a tus componentes te proporcionará una enorme mejora en la calidad general.

Cuando hayas terminado, tendrás un cine en casa perfecto para el espacio del que dispones, y que se puede expandir en caso de que te mudes y tengas que desconectarlo todo, quieras unos altavoces más grandes, compres una nueva televisión o añadas una videoconsola (¿a alguien le apetece una PlayStation 4?) en el futuro.

Lo mejor de todo es que si compras de acuerdo a tus necesidades actuales (y te anticipas a las futuras sin gastarte demasiado en ellas), te ahorrarás algunos euros en el proceso.

Aprovecha la oportunidad para organizar tu lío de cables e instalar tu cine en casa de forma organizada, de manera que también tengas la ventaja de poder meterte detrás de tu televisión sin temer que algo deje de funcionar de repente.

Esto ha sido algo así como un curso intensivo: la instalación de cine en casa que hemos descrito es bastante básica, ya que este tipo de instalaciones se puede complicar.

Si quieres poner tu televisión en una sala de cine en casa, éste es un buen punto de inicio, pero siempre puedes investigar más, pensar más a lo grande y añadir más aparatos si quieres.

También podríamos escribir artículos enteros sólo sobre la elección de los mejores altavoces, o para desmitificar la jerga usada para vender equipamiento de cine en casa.

Esperamos que estos consejos te aseguren que puedas pasar de tener un montón de cosas enchufadas a una televisión sin calibrar y usando los altavoces incorporados, a tener algo más robusto y merecedor del dinero que te gastaste en el equipamiento que ya tienes.

En conclusión

  • Elige primero un proyector adecuado. Una mayor cantidad de lúmenes es mejor, y significa que la imagen será visible incluso en condiciones luminosas. Opta por una resolución 1080p si te lo puedes permitir: es algo completamente obligado si piensas realizar una proyección de gran tamaño. Si no, mantente alejado de todo lo que use resoluciones XGA, WXGA y SXGA, y asegúrate de que 1080p significa salida 1080p, y no sólo que sea “compatible”. Espera pagar al menos 500€ por un proyector 720p decente, y 1000€ o más por uno 1080p.
  • Usa una calculadora de proyector para determinar la ubicación óptima, y monta el dispositivo en el techo o distribuye los muebles para asegurarte de que no haya nada que obstaculice la proyección. Un soporte para techo te costará 50-100€.
  • Luego considera tu sistema de sonido envolvente, además de la ubicación de los altavoces y por dónde pasarás los cables. Puedes encontrar un conjunto 5.1 asequible por alrededor de 300€.
  • Compra una pantalla para conseguir la mejor calidad, pero el precio aumenta rápidamente para las pantallas más grandes, así que espera pagar entre 100€ y 300€. Una pared de color blanco mate perfectamente lisa proporcionará resultados indistinguibles para la mayoría de la gente a una fracción del coste.
  • Las cortinas de oscurecimiento puede que no sea esenciales a no ser que quieras la experiencia auténtica. Espera a comprarlas hasta que hayas tenido la oportunidad de probarlo todo antes.

No cabe duda de que un cine en casa es una inversión que te recompensará con grandes experiencias en los años venideros, mejorando de forma dramática tu disfrute de las películas, la televisión y los videojuegos. ¡Por lo menos, cómprate un proyector!