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cosas de bebés

Cuando mi marido y yo nos trajimos a nuestro bebé del hospital, el terror de tener que mantener con vida a ese diminuto ser vivo nos puso en modo supervivencia. En lugar de sumergirnos en las tareas rutinarias de siempre como fregar los platos o ducharnos, tuvimos que concentrarnos en las necesidades básicas de nuestra hija Ella.

En unas pocas semanas descubrimos que la mayoría de necesidades de Ella eran las más básicas. Con un poco de leche, un pañal limpio y un par de cálidos brazos ella estaba contenta (al menos durante un ratito). Y cuando ella fue creciendo nosotros nos quedamos aliviados al descubrir otras sencillas maneras de complacerla. Aquí encontrarás 12 sencillas cosas que harán que tu bebé y tú estéis calmados, felices y conectados durante los primeros 12 meses:

Primeros meses

Primer mes: Envolver.

Como madre primeriza, la pasión que sientes por tu bebé sólo es comparable por la pasión que sientes por un ininterrumpido momento de descanso. Pasar largas noches despierta es la norma al principio, pero envolver a tu pequeño en una manta puede hacerle descansar mejor. A los bebés les encanta durante las primeras semanas, porque ese entorno cómodo y cálido imita las condiciones del útero. Esto hará que tu bebé se sienta calentito y seguro.

Segundo mes: el portabebés.

Gracias a un altamente desarrollado sistema vestibular (el sistema sensorial localizado en el oído interno), los bebés ansían el movimiento: impulsarse, balancearse… “Si quieres calmar a un bebé, lo que no puedes hacer es simplemente sentarlo ahí”, dice la doctora Lise Eliot, autora de ¿Que está pasando ahí? Como el cerebro y la mente se desarrollan en los primeros cinco años de vida.

Un portabebés frontal (la mayoría de ellos están diseñados para bebés de al menos 3,5 Kg, y son especialmente útiles una vez has superado la confusión del primer mes) hace feliz a todo el mundo. Tu bebé conseguirá ese movimiento relajante, casi sedante y tú podrás acabar algo. “Fregar los platos, lavar la ropa, barrer… todo es posible mientras llevas tu bebé”, dice Rebecca Vega. Y mientras algunos pesimistas dicen que su hija Sydney, de 19 meses, podría resultar una niña mimada por llevarla encima tanto tiempo, Vega dice lo contrario. “Porque estaba cubriendo sus necesidades, no hay razón para pensar que ella estará más mimada que otros bebés”

Tercer mes: Hora boca abajo.

Ha sido demostrado que dormir boca arriba reduce el riesgo del síndrome de muerte súbita infantil, así que esto no es negociable. Pero es verdad que pasar tiempo sobre su estómago también es importante para el bien estar de tu bebé. “Dormir boca arriba se ha convertido en lo más común, los niños consiguen darse la vuelta y gatear un poco después de lo habitual”, dice el doctor David Curnham, pediatra y director médico.

“La hora boca abajo ayuda al bebé a desarrollar habilidades motoras gruesas”. Más o menos a los 3 meses, tu bebé será capaz de mantenerse de pie con ayuda de sus brazos, por lo que es una buena edad para introducir la hora boca abajo en su día a día. Si lo odia, no lo obligues, pero tampoco creas que tiene que pasar mucho tiempo para que empieces a ver los beneficios. De tres a diez minutos dos veces al día harán efecto. Para hacerlo más divertido para tu bebé, túmbate enfrente de él o coloca un juguete colorido enfrente de él.

Meses 4-8

Cuarto mes: El espejo.

A los bebés les encanta contemplar caras humanas, la de mamá, la de papá e incluso la suya propia. Y por esta época los bebés empiezan a controlar los músculos para mover sus cabezas y echar un vistazo a su alrededor. Poner un espejo seguro para los bebés en la cama le dará a tu bebé entretenimiento seguro.

Aunque algunos expertos creen que los bebés no pueden reconocerse a sí mismos hasta que tienen más o menos 18 meses, un espejo resulta muy divertido para los más pequeños. Quizá se den cuenta de que cuando ellos sonríen o tocan su nariz el bebé del espejo hace exactamente lo mismo, y ese es un descubrimiento fascinante para un niño de 4 meses.

Quinto mes: Tiempo muerto.

Convencida de que la estimulación constante haría que mi bebé fuera más inteligente, yo bailaba con Ella en el salón, cantaba y hacíamos desfiles con los juguetes que tenían sonido. Cuando ella se enfadaba y se iba yo asumía que estaba candada. Pero según la doctora Holly Brophy-Herb, profesora de la Universidad de Michigan, experta en desarrollo infantil, ella quizá simplemente estaba cansada de mí.

“Si estás moviendo un juguete delante de tu hijo y él mira hacia otro lado, toca sus orejas o arquea su espalda es un señal de que tu bebé te está diciendo “Necesito un descanso, no puedo más”. Como tu bebé reacciona más a tus actos (y es más divertido) con esta edad, es fácil dejarse llevar y pensar que necesita constante estimulación para ser feliz (sin mencionar su estimulación mental). Pero es importante estar simplemente en silencio junto al bebé, dejarle relajarse, por ejemplo, mirando el ventilador del techo. Después del tiempo muerto, los dos querréis volver a jugar otra vez.

Sexto mes: Una niñera

Si aún no has dejado a tu bebé con una niñera, ahora es un buen momento para empezar. La ansiedad por la separación puede aparecer a los 6 meses, alcanzando su pico máximo entre los 9 y los 15 meses, que es cuando empiezan a recordar y reconocer caras familiares o extrañas.

“Antes de que esto pase tienes que acostumbrar a tu bebé a que aunque alguien que no huela como mamá aún así es seguro”, dice Eliot. Además, una cita con tu marido será para los dos más placentera, tanto como padres como pareja.

Séptimo mes: Juegos infantiles.

Los sencillos juegos para bebés le enseñan a tu pequeño cosas que no podrías imaginar. Por ejemplo esos juegos que consisten en taparles los ojos o “esconderte” tras una manta o toalla, ayudan al bebé a entender que los objetos permanecen aun cuando no los estás mirando.

Octavo mes: Rutina.

Con un niño de 8 meses alrededor, se tiende a tener un horario más flexible. Pero no demasiado flexible. Según el doctor Burnham, una rutina diaria predecible (desayuno sobre las 8:00, primera siesta sobre las 11:00 y cosas así) está asociada a la liberación de las hormonas que causan estrés, por lo que tanto tú como tu bebé estaréis más relajados.

Mi marido y yo aprendimos a dormir a nuestra hija a la misma hora cada noche, y seguimos una rutina antes de la hora de dormir: darle de comer y cantarle una nana. Cuando la tumbábamos en la cuna ella ya estaba preparada para dormirse.

Meses 9-12

Noveno mes: Juegos de anillas.

Hay muchos juguetes que prometen potenciar la inteligencia de tu bebé, pero no hay nada mejor que los clásicos juegos de apilar, de anillas o bloques. Los juegos de apilar le dan a tu hijo la habilidad de agarrar, así como mejorar su coordinación ojo-objeto. Durante estos meses los bebés son capaces de enfrentarse a retos. “Los juegos de anillas están por encima de las capacidades de un niño de esta edad, pero ellos podrán ver reflejados los resultados gracias a la práctica” dice Eliot.

Décimo mes: Objeto de seguridad.

Los animales de peluche que Bonnie Ferguson dio a cada uno de sus cuatro hijos cuando eran pequeños se convirtieron rápidamente en queridos compañeros que les ayudaban a calmarse a la hora de dormir. Según Brophy-Herb, un objeto querido puede ayudar a los niños más pequeños a enfrentarse al estrés diario producido por el hambre, el cansancio…

No todos los niños quieren un objeto de seguridad, aunque será mejor que sigas las señales de tu bebé: si en esta edad tu hijo no tiene uno pero todavía sigue chupando su pulgar, un objeto de seguridad pueda ayudarle. Asegúrate de que su objeto de seguridad pueda meterse en la lavadora y en la secadora.

Undécimo mes: Otros bebés.

Como la madre y directora social de Ella, disfruté con sus citas para jugar más que ella misma. Pero hacia el final de su primer año Ella empezó a relacionarse con otros bebés. Cuando ella y su amigo Tommy juegan juntos, a veces arrastrando los juguetes el uno del otro, ellos se divierten y aprenden sobre compartir. Además, ver a Tommy en casa le da a Ella motivación para levantarse ella sola y moverse por sí misma.

Duodécimo mes: Una tarta de cumpleaños.

Los niños de un año están súper acostumbrados a las sensaciones táctiles. Ellos descubren el mundo tocándolo y probándolo todo. Así que un trozo de tarta es perfecto para explorar: es pringoso, se puede estrujar, y a diferencia de otros objetos que se meten en la boca, está delicioso.

“La mayoría de los padres no quieren que sus hijos tiren comida por la cocina”, dice la doctora Jennifer Margulis, autora de Por qué los niños hacen eso: el incomprensible comportamiento de los bebés explicado. “Pero cuando dejas que tu hijo meta las manos en una tarta de cumpleaños e intentar meterse un poco en la boca, le estás dejando explorar una fascinación natural, algo que no podrá hacer si le regañas”. ¡Feliz cumpleaños!