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Televisores baratos. ¿Cuál es mejor comprar?

Los televisores baratos ya no son sólo pantallas tontas. Son ordenadores gigantes para tu sala de estar. Hoy en día, ofrecen tantas características que es más fácil elegir el equipamiento de tu coche que encontrar el televisor perfecto.

Después de mucho investigar, descubrí una estrategia básica para hacer que la compra de un televisor sea lo más sencilla posible (y pese a ello, puede seguir siendo bastante confusa).

Lo he resumido todo en siete aspectos clave que hay que tener en cuenta.

Smart TV. LED. OLED. 4K. HDR. El mundo de los televisores pinta mejor cada día, pero también resulta más confuso. En la actualidad, hay una variedad ridículamente amplia de modelos de alta definición (HD) y 4K Ultra HD en las tiendas, desde pantallas grandes asequibles hasta pantallas de alta gama que cuestan tanto como un coche.

Estamos aquí para ayudarte a decidir.

Cómo comprar televisores baratos

Si tienes prisa, éstos son los aspectos más importantes que tienes que considerar antes de comprar un televisor. Más adelante explicamos cada uno de estos puntos con mayor detalle:

  • No compres un televisor con una resolución menor que 4K (es decir, evita las pantallas 1080p) si quieres un modelo a prueba de futuro.
  • Espera tener que pagar alrededor de 500€ por un buen televisor barato 4K de entre 50 y 55 pulgadas, y al menos 900€ por un modelo de 65 pulgadas.
  • No compres un televisor con una tasa de refresco de menos de 120 Hz.
  • En el caso de los modelos de última generación, busca los que sean compatibles con HDR, el cual ofrece colores más realistas y un mejor contraste.
  • Los televisores OLED ofrecen una imagen mucho mejor que el típico LCD LED, pero son notablemente más caros.
  • Ignora las especificaciones de relación de contraste, porque los fabricantes manipulan los números. Confía en tus propios ojos.
  • Fíjate en que haya al menos 4 puertos HDMI. Además, quienes busquen un modelo 4K deberían preguntar sobre la compatibilidad HDCP.
  • Los televisores curvos son una moda. No mejoran la calidad de imagen.
  • Hoy en día, la mayoría de los televisores son “smart TVs” (o “TVs inteligentes”), con un acceso sencillo a Netflix y a otras aplicaciones online. Que no te engañen haciéndote pensar que es algo importante.
  • Planea comprar una barra de sonido. En la actualidad, los altavoces de los televisores son peores porque las pantallas son más delgadas.
  • Evita las garantías extendidas. Es posible que tu empresa de tarjeta de crédito ya proporcione protección para las compras.

Tamaño de la pantalla: encontrando el punto óptimo

Tanto si buscas un televisor básico como uno de alta gama, el factor más importante a tener en cuenta en tu decisión será probablemente el tamaño de la pantalla. Considera cuántas personas de tu familia lo verán normalmente al mismo tiempo, y dónde vas a colocar tu nueva televisión.

Luego elige el mayor tamaño de pantalla que quepa cómodamente en ese sitio y se ajuste a tu presupuesto. El tamaño óptimo hoy en día, teniendo en cuenta el precio, el rendimiento y la sala de estar típica, está entre 55 y 65 pulgadas.

El tamaño de la pantalla también depende de lo cerca que te sientes de la televisión. Básicamente, si puedes ver los píxeles individuales de la pantalla, es que estás demasiado cerca.

Una buena regla general es que deberías sentarte a una distancia que sea tres veces la altura de la pantalla en el caso de televisores HD, y 1,5 veces en el caso de modelos 4K Ultra HD. En otras palabras, con una televisión 4K UHD, te puedes sentar el doble de cerca.

Si tienes la oportunidad, acude a una tienda (posiblemente con tu familia) y mira los televisores. Incluso aunque el contenido 4K siga siendo raro, puede que quieras una tecnología de mayor resolución si piensas sentarte cerca de una pantalla muy grande.

En resumen: elige una resolución y un tamaño de pantalla que sean adecuados para la distancia a la que te sentarás de la pantalla. Nosotros partiríamos de las 55 pulgadas.

Resolución de pantalla: ¿4K o HD?

La resolución describe la nitidez de la imagen, normalmente en términos de líneas horizontales de píxeles.

Es posible que te encuentres modelos de oferta con una resolución de sólo 720p, lo que significa que se muestran 720 líneas escaneadas de forma progresiva (es decir, de una pasada), pero son muy raros y deberías evitarlos.

Otros televisores de alta definición soportan el formato 1080p, también llamado Full HD, que tiene 1.080 líneas de resolución. Pero en la actualidad, nosotros descartaríamos también los modelos 1080p.

Eso se debe a que los fabricantes están haciendo rápidamente el cambio de televisores HD a Ultra HD (también llamado 4K). Estos modelos 4K tienen cuatro veces la cantidad de píxeles de las pantallas HD actuales. Estamos hablando de 2.160 líneas horizontales, o 3840 x 2160 píxeles.

La mayor ventaja de los televisores 4K es que los objetos pequeños en la pantalla tienen más detalle, lo que incluye que los textos sean más nítidos. En general, las imágenes tienen un aspecto más rico y vivo que en un televisor HD, aunque las ventajas pueden ser sutiles.

El vídeo Ultra HD tiene un aspecto genial, si eres capaz de encontrarlo: no hay canales 4K y, hasta el momento, sólo hay un puñado de opciones de streaming disponibles, sobre todo algunos programas de Netflix, alquileres de Amazon y servicios especiales como UltraFlix, Dish Network y DirecTV que proporcionan descargas 4K.

Aunque las televisiones Ultra HD pueden aumentar la resolución del contenido HD existente, los resultados son dispares y no tienen un aspecto tan nítido como la programación 4K original.

Partiendo de esa base, los modelos Ultra HD están reemplazando a los HD convencionales. Por ejemplo, Vizio sólo ofrece una línea de televisores HD.

En resumen: la resolución Full HD 1080p sigue siendo la más habitual a día de hoy, pero los modelos 4K cada vez son más el estándar y son una mejor elección si quieres una inversión a prueba de futuro.

Muchos prefieren un proyector a una TV.

HDR: más cantidad de colores

El HDR es una nueva característica de los televisores 4K Ultra HD, y significa High Dynamic Range (Alto Rango Dinámico), en referencia a su capacidad de proporcionar más colores, más niveles de contraste y una mayor luminosidad. El HDR es esencialmente una actualización del formato 4K o Ultra HD (no se aplica a los modelos HD 1080p). Para esta característica, los fabricantes están estrenando nuevos apodos con los que distinguir a estos modelos de los televisores 4K Ultra HD estándar.

El nombre adoptado por la UHD Alliance, una asociación comercial del sector, es Ultra HD Premium. Hay docenas de empresas que apoyan esta especificación básica mínima para la compatibilidad HDR, así que cada vez verás más modelos “Ultra HD Premium”.

Dolby Vision es una versión más exigente de HDR, creada y licenciada por la gente que nos trajo la reducción de ruido y el sonido envolvente Dolby. En teoría, una televisión Dolby Visión debe cumplir un conjunto más estricto de criterios para mostrar contenido HDR, pero hasta que esté más extendido falta por ver cómo se traduce esto en cuanto a diferencias visibles de rendimiento.

En la actualidad, sigue habiendo algo de confusión en relación al HDR. Algunos televisores son compatibles con Ultra HD Premium (como los de Samsung), otros con Dolby Vision (como los de Vizio y Sony), y otros son compatibles con ambos estándares (como los de LG).

No hay mucha programación HDR disponible, pero esto está cambiando cada vez más. Hay unas pocas docenas de películas en el nuevo formato Blu-ray 4K, y cada vez más programas HDR disponibles mediante servicios de streaming, como Amazon Prime y Netflix. También hay algunos reproductores Blu-ray 4K que prometen ser actualizables para poder reproducir los nuevos discos HDR, pero compruébalo antes de comprar nada.

En resumen: no elijas un modelo sólo por su soporte de HDR, ya que aún no hay un estándar establecido. Sin embargo, si quieres lo mejor, compra un modelo HDR que sea compatible con Dolby Vision, dado que este formato parece que está cogiendo velocidad.

Tasa de refresco: cuanto más rápida, mejor

La tasa de refresco (refresh rate), que se expresa en hercios (Hz), describe cuantas veces por segundo se actualiza o refresca la imagen en la pantalla. La tasa de refresco estándar es de 60 veces por segundo, o 60 Hz.

Sin embargo, en escenas con objetos que se mueven rápidamente, una tasa de refresco de 60 Hz puede hacer que las cosas tengan un aspecto borroso o agitado, sobre todo en televisiones LCD HD. Así que, para generar una mejor imagen, los fabricantes duplicaron la tasa de refresco hasta 120 Hz (y, en algunos casos, hasta 240 Hz).

Dado que no hay tantas imágenes por segundo en el contenido de vídeo original, los televisores abordan las tasas de refresco más rápidas de distintas maneras. Un método consiste simplemente en insertar imágenes en negro entre las originales, engañando al ojo del espectador para que vea una imagen más sólida y menos borrosa.

Otra técnica se basa en generar e insertar nuevas imágenes (que muestran un estado de movimiento intermedio entre dos fotogramas consecutivos) para mostrar un movimiento con un aspecto más realista.

Sin embargo, dependiendo de cómo se haga el procesado de vídeo, puede hacer que una película o una serie de comedia tenga un aspecto plano, o como si fuera un culebrón antiguo mal iluminado.

Un aviso: ten cuidado con términos como “tasa de refresco efectiva”, que significan que la tasa de fotogramas real es la mitad de la anunciada (por ejemplo, una “tasa de refresco efectiva de 120 Hz” es realmente una tasa de refresco de 60 Hz).

En resumen: no compres un televisor con una tasa de refresco de menos de 120 Hz.

HDMI y conexiones: las máximas que puedas

Puede parecer una ocurrencia de última hora, pero presta atención a la cantidad de entradas HDMI que tenga un modelo concreto. Los fabricantes que busquen recortar costes puede que ofrezcan menos conexiones HDMI en la parte trasera. Sin embargo, estos puertos pueden agotarse con rapidez: añade una barra de sonido, un Roku o un Chromecast y una consola de videojuegos, y ya habrás usado tres puertos.

Si has decidido ir a por todas y hacerte con un televisor 4K Ultra HD, asegúrate de que ofrezca puertos HDMI 2.0 para poder conectar futuras fuentes Ultra HD. Muchos televisores del mercado sólo tienen un puerto que soporte el esquema de protección contra copias 4K conocido como HDCP 2.2 (High-Bandwidth Digital Content Protection, es decir, Protección de Contenido Digital de Ancho de Banda Elevado).

En resumen: busca que la televisión tenga al menos cuatro puertos HDMI. Quienes compren un modelo 4K deberían preguntar sobre la compatibilidad HDCP.

Tipos de TVs y jerga explicada

Aparte de poder comprar un proyector, hay básicamente dos tipos de TVs en el mercado: LCD y OLED. A no ser que tengas un presupuesto elevado, probablemente comprarás un televisor LCD.

TVs LED y LCD

La mayoría de las televisiones de hoy en día son LED LCD. Estos modelos HD y Ultra HD utilizan diodos emisores de luz (LEDs) para iluminar la pantalla LCD, y pueden ser extremadamente delgados.

Muchos de estas televisiones son capaces de iluminar dinámicamente porciones específicas de la pantalla y atenuar otras para representar mejor la mezcla de zonas claras y oscuras de una escena.

Se trata de una característica conocida como atenuación activa (active dimming) o atenuación local (local dimming). Es posible comprar televisores LED LCD sencillos a partir de 200€ con una pantalla de 32 pulgadas, mientras que los modelos tope de gama de 90 pulgadas pueden alcanzar los 8.000€.

La mayoría de los modelos LCD utilizan LEDs en los bordes de la pantalla. Los mejores de estos modelos soportan atenuación activa, pero conseguirla manipulando solamente las luces de los bordes necesita de cierta brujería digital.

Los modelos LED de matriz completa (full-array) tienen diodos emisores de luz directamente detrás de la pantalla, dispuestos en una cuadrícula de “zonas” que se pueden iluminar u oscurecer individualmente.

Esta disposición hace que la retroiluminación sea más precisa, y permite una imagen más detallada en lo que respecta al contraste. La retroiluminación de matriz completa estaba reservada en su momento a los modelos tope de gama, pero a medida que cada vez hay más televisores baratos Ultra HD, esta característica se está volviendo más habitual en los modelos de precios más modestos.

Otra tecnología LCD, llamada puntos cuánticos (quantum dots), es cada vez más habitual, incentivada por los requisitos del HDR para producir una gama de colores más amplia y mayor luminosidad.

Un LCD que use puntos cuánticos tiene básicamente otra capa, o “raíl” adicional, con puntos de nanocristales de distintos tamaños que se iluminan cuando la retroiluminación LED incide sobre ellos. El resultado es un espectro de colores más amplio y una mayor luminosidad.

Pero ten en cuenta que algunas marcas usan etiquetas confusas. Los últimos modelos de Samsung se denominan “QLED”. Se trata de televisiones LCD de puntos cuánticos, que no deben confundirse con las OLED.

Ventajas: amplia variedad de precios, tamaños y características; hay algunos televisores baratos Ultra HD 4K; pantallas luminosas incluso en una habitación soleada; calidad de imagen mejorando constantemente con retroiluminación de matriz completa y tecnología de puntos cuánticos.

Inconvenientes: muestra imperfecciones al visualizar movimientos rápidos, como en los deportes; pierde algo de detalle en las sombras debido a que los píxeles no pueden volverse completamente negros (ni siquiera con retroiluminación de matriz completa); las imágenes se atenúan cuando se ven desde los lados (descentradas).

TVs OLED

Los televisores OLED superan a los LED-LCD de matriz completa con unas pocas docenas de zonas de iluminación. En vez de retroiluminación, la tecnología OLED utiliza una capa de LEDs orgánicos controlados a nivel de píxel para así lograr un negro absoluto y unos niveles de contraste asombrosos. De hecho, se suelen usar vídeos de fuegos artificiales contra un cielo negro para demostrar la tecnología OLED.

LG no es la única empresa que persigue de forma activa la tecnología OLED en pantallas de tamaños grandes, ya que hay nuevos modelos OLED ofrecidos por fabricantes como Panasonic, Philips y Sony.

La mayoría de los modelos nuevos tienen una resolución 4K Ultra HD, pero sigue habiendo televisores HD más baratos. Los precios abarcan desde los 2.000€ de una televisión HD hasta los 5.000€ o más de un modelo 4k Ultra HD de 65 pulgadas.

Ventajas: La mejor imagen de TV, sin comparación; colores que resaltan de verdad, negros más profundos y mejor contraste y detalles en las sombras que las TVs LCD; mantiene la calidad de imagen cuando se ve desde los laterales.

Inconvenientes: Precios estratosféricos; luminosidad pico menor que algunos modelos LCD; incertidumbre sobre cómo les afectará el paso del tiempo, lo que incluye la retención de imágenes “fantasma” (o “quemadas”) tras mostrar una imagen estática durante demasiado tiempo.

Pantallas curvas: innecesarias

Otra innovación que pretende atraer la atención de los compradores son las pantallas curvas, que se usan sobre todo en televisores OLED y LCD 4K. La idea, según los fabricantes, es que la experiencia de ver la televisión sea más inmersiva.

pantalla curvaSin embargo, las pantallas curvas no sólo no ofrecen ninguna ventaja técnica sobre los otros modelos, sino que de hecho tienen algunas desventajas.

Una de ellas es que el aspecto ligeramente curvado distorsiona la imagen y disminuye los ángulos de visión disponibles desde los laterales, limitando así la mejor visualización a unas pocas personas que se sienten en un punto central óptimo limitado.

Además, los modelos LED son menos propensos a generar una iluminación uniforme a lo largo de la pantalla.

Por otro lado, algunos análisis han informado sobre fatiga en el espectador provocada por la curvatura. Por contra, algunos de los primeros usuarios de este tipo de televisiones han afirmado que después de vivir con una pantalla curva no han notado la diferencia ni han detectado ninguna distorsión.

Los modelos curvos son más caros: un televisor LCD 4K curvo de 65 pulgadas, por ejemplo, cuesta 200€ más que un modelo plano comparable. Samsung y LG son los fabricantes que apoyan las pantallas curvas, pero otras empresas las han evitado.

En resumen: los televisores curvos son una moda que añade un coste sin proporcionar ninguna ventaja apreciable en la calidad de imagen. La mayoría de las empresas las están eliminando paulatinamente.

Smart TVs: la mayoría ya lo son

Cada vez más modelos vienen con Wi-Fi incorporado para poder conectarse a servicios basados en Internet como Netflix, para reproducir vídeos por streaming o para ejecutar aplicaciones que permitan ver programas especiales, además de descargas películas bajo demanda, jugar a juegos o incluso publicar cosas en Facebook.

En general, las interfaces son cada vez mejores. Vizio, LG y ahora Samsung utilizan una práctica barra de iconos en la parte inferior de la pantalla. Roku ofrece su interfaz famosamente intuitiva en televisores baratos de Hisense y TCL.

Google proporciona su plataforma Android TV a empresas como Sony y LeEco. Aunque la mayoría de smart TVs (o TVs inteligentes) incluyen los servicios más importantes, como Pandora, Hulu y Netflix, compruébalo para asegurarte de que la televisión que comprar tiene las opciones que quieres.

En el pasado, podías comprar una TV “tonta” y hacerla inteligente con un dispositivo de streaming como el Roku Streaming Stick por 50€. Pero a día de hoy, es difícil comprar una televisión que no sea inteligente, incluso aunque busques un modelo pequeño de oferta.

En resumen: las capacidades inteligentes se están convirtiendo en una característica estándar en los televisores, así que cada vez menos resulta un factor a tener en cuenta en tu decisión de compra.

Relación de contraste: números poco fiables

La relación de contraste (contrast ratio) describe el rango de niveles de luminosidad que puede mostrar una pantalla.

Las mejores relaciones de contraste muestran sombras y tonos más sutiles, y de esta forma consiguen un mayor detalle. Sin embargo, la forma en que los fabricantes miden estas relaciones varía ampliamente.

De hecho, esta especificación está tan absolutamente desacreditada que si un vendedor la utiliza como una ventaja, entonces deberías comprar en otro sitio.

televisores baratosNosotros utilizamos el mismo método para examinar las relaciones de contraste de todos los televisores que probamos, así que podemos decir más o menos cómo se comparan entre sí.

Pese a ello, lo mejor sigue siendo que veas por ti mismo cómo muestra los detalles un modelo concreto buscando una película con escenas oscuras y viendo lo bien que revela los detalles en las sombras de, digamos, una película de Harry Potter.

Experimenta con el brillo del televisor, la nitidez y otras configuraciones antes de dar tu veredicto (una pista: elige el modo “película” o cine en casa en la TV).

En resumen: puedes ignorar las especificaciones de relación de contraste del fabricante, dado que no son comparables entre las distintas marcas.

Otras cosas a considerar

Hay algunos extras a la hora de comprar TV baratas y de calidad con buen precio que hay que tener en cuenta. Aunque seguro que te han pasado por la cabeza.

Audio: compra una barra de sonido

Incluso las mejores y más caras televisiones HD tienen un talón de Aquiles: un sonido pobre. Se trata de una consecuencia del diseño esbelto de los paneles planos: no hay sitio suficiente para unos altavoces grandes que produzcan un sonido completo y rico.

Así que tienes tres opciones: usar auriculares (que te hacen parecer antisocial), comprar un sistema de sonido envolvente (que puede ser un engorro de instalar y que produce un desbarajuste en tu sala) o hacerte con una barra de sonido.

barra de sonido

Las barras de sonido son populares porque, por 300€ o menos, pueden mejorar de manera significativa la experiencia de cine y es posible instalarlas en cuestión de minutos.

Los modelos más nuevos son lo bastante delgados como para caber debajo de un soporte de televisor sin bloquear la parte inferior de la imagen. La mayoría también se pueden montar bajo una TV colgada de la pared.

Varias empresas ofrecen cajas de sonido o soportes que se pueden colocar debajo de una televisión.

En resumen: las películas y los deportes se benefician de añadir una barra de sonido.

Garantías extendidas: ahórrate el dinero

Una de las mayores fuentes de ingresos de las grandes superficies de electrónica es la garantía extendida. ¿Por qué? Porque se necesitan muy raramente, sobre todo en el caso de una TV LCD plana.

La mayoría de los componentes de una televisión de alta definición son notablemente resistentes: incluso los LEDs usados para iluminar la imagen son virtualmente a prueba de golpes.

Si te toca una unidad defectuosa, es probable que lo notes de inmediato o, al menos, durante los 30 primeros días, que es un periodo de tiempo que suele estar cubierto por la política de devolución habitual de las tiendas.

Más allá de eso, la mayoría de los fabricantes ofrecen una garantía de un año. Además, las empresas de tarjetas de crédito pueden ofrecer una cobertura automática adicional en las compras, así que compruébalo con tu proveedor.

En resumen: ahorra tu dinero y contacta con tu empresa de tarjetas de crédito para ver si tienen una política de protección.

Prioridades para comprar una televisión

Ahora bien, teniendo en cuenta todo lo interior ¿cómo lo ordeno en mi cabeza? A la hora de comprar un televisor yo lo pondría del siguiente modo.

Primero. La calidad de imagen es lo que más importa

El aspecto número uno a tener en cuenta es encontrar el televisor con la mejor calidad de imagen dentro de tu presupuesto, es decir, el mejor televisor calidad precio que ofrezca la imagen de mayor calidad. Cualquier otra característica es secundaria.

Si quieres lo mejor de lo mejor en cuanto a calidad de imagen disponible, compra un televisor con pantalla OLED. Son muy caros (normalmente en el rango de los 3.000€), pero merecen la pena. LG y Samsung fabrican los mejores televisores OLED.

Si es demasiado para tu presupuesto, entonces compra una televisión con pantalla LED. La calidad de imagen sigue siendo genial, y son notablemente más baratas que las TVs OLED, por lo que será más fácil que encuentres el mejor televisor calidad precio.

El precio dependerá de otras características como la resolución 4K y el HDR (más sobre esto en un momento), pero pese a ello seguirás pudiendo conseguir un televisor barato de tipo LED por unos pocos cientos de euros. Uno mejor estará en el rango de los 1.000-2.000€.

Por debajo de eso, puedes empezar a mirar TVs LCD. Siguen siendo de alta definición y tienen una imagen decente. Puedes hacerte con una buena por unos pocos cientos de euros.

Segundo. No necesitas un modelo 4K

Los televisores 4K (a veces denominados Ultra HD o UHD) tienen más o menos el doble de resolución que los televisores HD “normales”. Pero siendo realistas, no necesitas una pantalla tan nítida.

Normalmente te sientas a una distancia de la pantalla de TV que hace que sea imposible que distingas los píxeles o las zonas menos nítidas en un televisor HD normal.

Pese a ello, la resolución 4K está pasando rápidamente a ser lo normal, y cada vez será más complicado encontrar una televisión de alta definición que no sea 4K. Si la TV que te gusta viene en 4K, adelante con ella.

Tercero. El HDR es la mejor característica

El HDR es la segunda característica más importante que deberías buscar en una TV después de su calidad de imagen general.

HDR significa Alto Rango Dinámico (High Dynamic Range), lo que supone que la pantalla ajusta automáticamente su luminosidad para darte los colores más precisos que sea posible. Supone una enorme diferencia, e incluso está empezando a ser una importante ventaja en consolas de videojuegos gracias a la nueva PlayStation 4 Pro y la Xbox One S.

Si puedes encontrar una televisión que te guste con HDR y una gran imagen, cómprala.

Cuarto. ¿Y qué hay del 3D?

No me hagas reír.

Para empezar, la mayoría de las televisiones 3D eran una broma, y la mayoría de los fabricantes se han rendido en esta categoría. Si pese a ello ves una a la venta, no la compres.

Quinto. Las Smart TV son inútiles

Resulta casi imposible comprar una televisión decente que no incluya algún tipo de funcionalidad “inteligente” incorporada, como conexión WiFi y aplicaciones de streaming como Netflix, YouTube, Hulu y HBO GO. Así que prepárate para vivir con eso.

Mi consejo: ignora todas estas características inteligentes. De hecho, ni siquiera conectes tu TV a Internet cuando te lo pida. Si quieres reproducir cosas por streaming, hazte con un Roku, un Apple TV o una consola de videojuegos.

Esos dispositivos son mucho más sencillos de usar y pueden hacer mucho más que el software que incluye tu smart TV. Además, se actualizan regularmente, al contrario de lo que ocurre con el software de la mayoría de smart TVs.

Sexto. El tiempo es un factor tan importante como el coste

Soy consciente de que en la mayoría de los casos es algo que depende de las circunstancias de cada uno. Pero si el dinero no es ningún problema, entonces deberías optar por una televisión OLED cara.

Yo me gasté algo más de lo que quería en mi televisión LED de Samsung, pero justifiqué el coste debido a que se trata de algo que usaré todos los días durante al menos un par de horas.

Además, espero mantener mi nueva televisión durante al menos cinco años. Si valoras el coste en relación al periodo de tiempo, no es tan cara (menos de 1€ al día). Te sugiero tener en cuenta el tiempo tanto como el precio.

Séptimo. Tamaño

Obviamente se trata de una decisión personal y basada en el espacio del que dispones. En general, intenta comprar el televisor más grande con la mejor imagen posible.

Televisores baratos. ¿Cuál es mejor comprar?
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